La generación nocilla

29 05 2010

Me hubiera gustado poder hablar sobre este tema, pero me temo que sin haber leído ninguna de las obras que forman parte de esta generación, lo tengo un poco difícil. Aún así, sí quisiera comentar algo sobre el nombre de esta nueva corriente de escritores. Resulta que el término Nocilla ha creado controversia entre los diferentes autores que se han sentido identificados con esta generación. Eloy Fernández Porta prefiere utilizar “afterpop” para definir el nuevo paradigma estético que aparece como respuesta a la condición social creada por el exceso simbólico que han provocado los medios de comunicación. Jorge Carrión también se sitúa en contra del apelativo “Nocilla” ya que dice ser hipotético y centrado en unos cuantos escritores.

Lo que parece ser una disputa por la búsqueda de un nombre para la generaciión es en realidad una desavenencia entre las formas literarias de los diversos escritores y es que ninguno de ellos quiere tener un denominador común con el resto. Es imposible hablar de una generación cuando sus propios integrantes no quieren ni sentir hablar de ello o almenos no de la forma en la que se habla. Para empezar, esto de “Nocilla” da demasiado protagonismo a Agustín Fernández Mallo y eso tampoco parece gustar mucho a gran parte del resto de escritores.

Hablo por hablar, pero creo que esto de senitrse encasillado no representa para nada a la Generación Nocilla.





Bella o bestia

29 05 2010

Nunca me llamó mucha la atención Kate Moss. Recuerdo que la primera vez que supe de ella fue a través de una de estas revistas que sacan a las famositas en versión casera (hechas unas pintas, vaya). Pues fue así como la conocí y no fue precisamente por sus dotes como top model, que no digo que no los tenga. Se acababa de separar de Pete Doherty, su excéntrico novio hasta el momento y cantante del grupo Banyshambles. Por lo visto la pareja había decidido acabar con su relación porque Pete necesitaba internarse en un centro de rehabilitación y ella no lo soportaba más. Pero, qué sorpresa la mía cuando en el siguiente número de la revista la modelo había vuelto con su yonki-amor.

Me pregunto si Kate Moss será bella o bestia  o quizás tiene un poco de las dos. La chica es guapa, o como mínimo da con el prototipo de chica mona (aunque para gustos, los colores). Podría haberse quedado en bella si no se hubiera convertido en el icono del mundo de la moda y en una de las modelos más cotizadas de las pasarelas. Pero, la fama la llevó por el camino que todos sabemos, y no es el bueno, precisamente. Después de rozar lo más alto, a Kate se le anularon varios contratos al salir a la luz sus escándalos públicos y su amistad con las drogas, en especial, con la cocaína. Lo mejor del caso es que un tiempo después esta chica sigue siendo todo un símbolo consagrado.

Y entonces, me pregunto yo, ¿qué es aquello que te viene a la cabeza si te hablo de Kate Moss? Esa chica bella que posa para los diseñadores más importantes de la moda, o aquella bestia del vasto mundo que pasa sus horas libres sacándole brillo a su tubito plateado. En fin, no lo sé, pero por lo visto una Kate necesita de la otra para seguir siendo lo que es.